Antes y Después: Job
Antes:
Job 9:10-11
10 El hace cosas grandes e incomprensibles, Y maravillosas, sin número. 11 He aquí que él pasará delante de mí, y yo no lo veré; Pasará, y no lo entenderé.
Job 23:3-10
3 ¡Quién me diera el saber dónde hallar a Dios! Yo iría hasta su silla.
4 Expondría mi causa delante de él, Y llenaría mi boca de argumentos.
5 Yo sabría lo que él me respondiese, Y entendería lo que me dijera.
6 ¿Contendería conmigo con grandeza de fuerza? No; antes él me atendería.
7 Allí el justo razonaría con él; Y yo escaparía para siempre de mi juez.
8 He aquí yo iré al oriente, y no lo hallaré; Y al occidente, y no lo percibiré;
9 Si muestra su poder al norte, yo no lo veré; Al sur se esconderá, y no lo veré.
10 Mas él conoce mi camino; Me probará, y saldré como oro.
Job 33:14 Sin embargo, en una o en dos maneras habla Dios; Pero el hombre no entiende.
En estos versículos vemos a Job, que a pesar de ser un siervo de Jehová, de orar y buscar diariamente el rostro de Dios. Reconoce que no conoce íntimamente a Dios.
Y tú me dirás, pero ¿quién diantre puede ver a Dios en semejante situación? Si recuerdas lo había perdido todo, excepto su mujer. Y esta como que no le fue de mucha ayuda idónea en este momento. Bueno, algo que distingue a un religioso del que no lo es, es aquel que fuera del marco del culto o el templo, usa las herramientas y su conocimiento personal con Dios para levantarse en medio del momento difícil. Reconoce que es cuando más necesita a Dios.
Fácil es alabar y adorar a Dios en medio del culto, difícil es cuando no estamos allí. Pero te has puesto a pensar cuál es el propósito de nuestra alabanza y adoración. ¿Cuál es la razón por la cual Dios quiere hablarnos diariamente? ¿No es acaso porque soy soldado, trabajador del Reino de Dios?
Cuando estamos desconectados de Dios ocurre lo que dice Job 33:14. Pero al igual que José, Dios nunca dejó a Job. Dios quería trabajar y cambiar la perspectiva que Job tenía de Dios. Esto lo vemos claramente en el “después”.


