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Arianna era una niña de 5 años, rubia y de ojos azules. Estaba participando de una actividad de evangelismo dirigida por NIÑOS en el centro de su ciudad. A los niños como Arianna, que no sabían escribir, les animaron a sentarse, ver a la gente que estaba allí y pedirle a Dios que les “señalara” a alguien. Entonces debían preguntarle a Dios: “Si le hicieras un dibujo a esta persona en este momento, ¿qué le dibujarías?”. Cuando se les fuera revelado ellos debían tomar una hoja de papel y lápices de colores y dibujar lo que vieran. Arianna sintió que Dios le señalaba a una mujer que caminaba por allí, y comenzó a dibujar rostros sonrientes. La animaron a orar y preguntarle a Dios por qué deseaba darle a esa mujer esa imagen de rostros sonrientes. Después de unos minutos Arianna pidió al equipo que la llevaran a donde la señora estaba. Se le acercó, la saludó y le dijo: “Ese dibujo es para usted. Es de parte de Dios”. La mujer estaba sorprendida cuando vio los rostros felices. Se sonrió con la niña y le agradeció, pero cuando estaba a punto de seguir caminando Arianna le dijo: “Dios desea que usted sepa que Él la ve, ¡Él no está enojado con usted! ¡Él sonríe!”. La mujer estalló en lágrimas justo ahí. Comenzó a hablar de que había sido seguidora de Jesús, pero se había apartado de Él y que había tomado decisiones equivocadas. Entonces le dijo a Arianna y al equipo: “¡No puedo creer que esté sucediendo! Justo ahora estaba caminando por la calle sosteniendo una discusión con Dios en mi cabeza. Yo le decía: ‘Sé que debes estar muy molesto conmigo. Sé que nunca me perdonarás’. ¡Y en ese momento, esta pequeña niña me detuvo e interrumpió mi discusión interna para entregarme este dibujo de rostros sonrientes y para decirme que Dios no está molesto conmigo!”. El equipo continuó ministrando amor a la señora y ella volvió a entregar su vida al Señor. En ese momento –en un instante– una pequeña de 5 años se conectó con el corazón de Dios y fue usada por el cielo para rescatarla de su prisión. La mujer fue salva a través de esos rostros sonrientes de las mentiras que la estaban destruyendo.

Testimonio sacado del libro “Los Niños y lo Sobrenatural”

 



¡Aleluya! Ciertamente Dios ha derramado sobre los niños una sensibilidad increíble por Su presencia. A veces decimos que “los niños son los líderes del futuro”, pero cuán equivocados estamos. Nuestros niños tienen la misma capacidad que nosotros, o una mayor, de conectarse con el Señor y ser usados con poder y autoridad de parte de Dios. Ellos han sido escogidos para en este tiempo ministrar sanidad, liberación y gozo, y para mostrar misericordia a esta generación. Sembremos en nuestros niños, enseñémosle a cada uno lo que conocemos, animémosles a aprender de la Palabra, oremos con ellos para que desde su corta edad puedan ser instrumentos de Dios que marquen, cambien y transformen nuestro país, nuestra nación y el mundo. Nuestros niños son los líderes, adoradores, misioneros, evangelistas, intercesores y pastores de este tiempo. No los tomemos en poco. Oremos por ellos, para que el plan de Dios se cumpla en sus vidas y podamos juntos ganar almas para el Reino hasta la venida del Señor.

Tu amiga,

Karen Pérez

 

Caras sonrientes 

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