La vida con estos míos es tan divertida, atrevida, y veloz. Los “chiquis” crecen muy rápido y a veces me ciento que me hacen mas viejo cada día.

 En una ocasión el papá de estos dos les trajo de un viaje un artefacto parecido a un helicóptero para jugar. El juguete era hecho de papel, corcho, y bambú y jugaron tanto hasta que se rompió. Mucho tiempo después declararon que este juguete fue la primera experiencia que les despertó el interés en la aviación. La pregunta es, ¿con que estamos alimentando las mentes curiosas de nuestros hijos?

Un día navegando por las páginas de la historia me topé con estos dos que ven en el encabezado. Esta foto muestra a los hermanos Wilbur y Orville Wright en sus años de infancia. Y muchos se preguntaran quien rayos son estos dos. Pues estos dos chicos cuando llegaron a la adultez se convirtieron en fabricantes de bicicletas sin embargo en conjunto son conocidos por sus contribuciones en el ámbito de la aviación. Estos diseñaron y construyeron un avión controlable, que fue capaz de planear en un corto vuelo impulsado con ayuda de una catapulta externa. El primer vuelo se realizo el 17 de diciembre de 1903 en Kitty Hawk, Carolina del Norte, (EU) y lo que paso después ¡es historia!

Para no seguir con la lata, quiero llegar al punto y explicar lo mas importante en la vida de Wilbur y Orville. Bueno según cuentan cuando estos eran pequeños el papa de estos les trajo de un viaje un artefacto parecido a un helicóptero para jugar. Este juguete era hecho de papel, corcho y bambú y los chicos jugaron tanto hasta que se rompió. Mucho tiempo después declararon que este juguete fue la primera experiencia que les despertó el interés en la aviación. Que impacto tan iluminador el descubrir que la invención más importante en la aviación moderna fue concebida de una experiencia con juguete en la infancia de dos niños. Y mas impactante es reconocer que somos nosotros los padres los responsables de estar en la linea de juego atrayendo a nuestros hijos a participar en experiencias sensoriales de todo tipo para cultivar la creatividad y la imaginación. Somos nosotros los papás que tenemos en nuestras manos las herramientas necesarias para levantar hombres y mujeres que diseñen, creen, inventen para las próximas generaciones. Con esto en mente les voy a contar otra aventura.

Una tarde aproveché que estaba con mis cachorros en casa y mamá estaba en el “beauty” secándose el pelo. Me di cuenta que dentro mis cosas interesantes había un largo pedazo de papel y unas cuantas pinturas marca “Crayola” para pintar con las manos y se me prendió la luminaria. Coloque el pedazo de papel en el piso y en el centro de la sala. Luego los cambie de ropa por si acaso la dañaban aunque la etiqueta de la pintura decía que era lavable (¡Uno nunca sabe!). Después esparcí diferentes colores por el papel, coloque a los dos chorros descalzos en el papel y fue magia lo que paso después.

 

En el papel escribimos sus nombres, dibujamos nubes, barcos, estampamos el papel con sus pies y manos. Luego los dejé que hicieran lo que quisieran y que se manifestaran para entonces presenciar los minutos mas silenciosos que me han suministrado. Y les advierto mis hijos son alérgicos al silencio y se nota que cuando sus neuronas están trabajando sus boquitas descansan.

 

Al final, la pintura había traspasado sus límites por que llegaron al piso, la ropa, el mueble y fue entonces que reconocí que era el momento de retirada y que estas tropas necesitaban aseo después de esta tremenda misión. Los colores nos siguieron al baño, el azul y el rojo predominaron la escena y por favor demos gracias a “Crayola” por que los productos eran “washables”de verdad. Gozamos mucho en el baño con las espumas de colores pero gozamos más en el cuarto por que estaban tan cansados que dieron la siesta sin berrinches ni protesta.

Esta experiencia fue única y especial. Pasamos un tiempo espectacular donde su Papá les practicó los colores, escribió sus nombres con los dedos, y disfruto tanto ver como sus hijos descubrían como mezclar colores para hacer nuevos. Lo importante de todo esto es que quien sabe si algún día uno de estos sea pintor, artista, doctor o ingeniero. Yo ya tengo su primera obra de arte colgada en mi sala y vale más que el oro del mundo.

 

“Las mariposas vuelan, los pajaros vuelan más alto, los aviones mucho más arriba pero la creatividad no tiene limites”

Tu amigo,

Mr. Maker (Alex Martínez)

  

¡Volando alto!

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