Efraín (Pachy) y Wanda

Efraín (Pachy) y Wanda

Esposo de Wanda Bonet Ballester y padre de Steven, Mykol y Kevin. Pachy es un apasionado de la naturaleza, sobre todo el mar y la pesca.  Aceptó a Jesucristo como su salvador personal hace 23 años, y hace 17 años persevera en la Catacumba.  Siendo un hombre de carácter firme y decidido a ver cumplirse la voluntad de Dios sobre su vida, acepta el llamado a Pastor Asociado del Ministerio Cristiano Catacumba #5 con la visión de trabajar para ver “una isla (PR) rendida a los pies de Cristo, una isla que a través de su ejemplo marque las demás naciones”.

Efraín “Pachy” Soto Torres nació en Mayagüez, PR.  Se graduó de la Universidad Interamericana de San Germán, donde completó su bachillerato en Administración de Empresas, especializándose en el área de Gerencia.  A su vez, completó un certificado como especialista en fraudes, investigador e inspector de viviendas. Además posee una maestría en teología con concentración en consejería y un asociado en capellanía federal.

El anhelo de Pachy y una de sus metas y más fervientes oraciones es poder “seguir siendo de influencia en todo lugar que Dios me permita estar”.  También tiene como meta realizar un doctorado en consejería familiar.

Además de pastor asociado en el MCC #5, Pachy es Pastor Administrador y Director de Operaciones de Matrimonios a Prueba de Fuego.  Tiene a su cargo en la iglesia el Ministerio de Diáconos, Células, Matrimonios y la Administración, pero también se especializa en Finanzas y Consejería.  Su tiempo libre lo divide mayormente en 5 pasatiempos: la oración, lectura de la Palabra, los deportes, la música y el mantenimiento de la casa.

Hay cosas que han marcado el corazón y la vida de Pachy, y entre éstas están “el amor y la misericordia de Dios, las historias de José, el hijo pródigo y Jesús”.

Su versículo preferido sin duda describe el trato de Dios con su vida…  “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”.  Juan 3:16